diumenge, 9 de març de 2008

Mujer, sufragio,memoria


Queridos gambiteros, por una vez me voy a poner serio. Aprovechando que coinciden la elecciones con las festividades del día de la mujer trabajadora, quería recordar, para homenajearos a todas, que en este país se consiguió, no sin obstáculos, que pudiérais ejercer el derecho al voto hace muy poquito tiempo, en noviembre de 1933.Y que luego, gracias al tío Paco, todos, hombres y mujeres, perdimos la costumbre del sufragio. Dicen que una ley de memoria histórica no hace más que despertar fantasmas. Por mi parte , os voy a proponer un ejercicio de memoria histórica, y decidme si estoy abriendo heridas o reclamando el derecho y la dignidad de las personas:

Hace setenta y cinco años, la mujer, en el estado español podía ser elegida pero no podía elegir, no podía votar.

Y fue una mujer, Clara Campoamor quien luchó lo indecible para lograr la consecución del voto femenino. Y lo logró en 1931 cuando se discutió la Constitución. Logró lo que planteó pero nunca más fue reelegida.

Clara Campoamor era madrileña, pero vivió en Donosti, de la que tenía un magnífico recuerdo y por eso pidió ser enterrada en esta ciudad. Y allí, en el cementerio de Polloe yacen sus restos.

Hubo otra luchadora, Victoria Kent que no quería que en aquellas circunstancias se le diera el voto a la mujer, no porque no estuviera de acuerdo sino porque creía que la mujer iba a ser manipulada por su marido, por sus hijos o por su confesor.

El PNV, los diputados que allí estuvieron, votaron afirmativamente. Es parte de nuestro acervo político cuando la derecha cavernícola propiciaba que “era mejor que la mujer estuviera en casa y con la pata quebrada”. El derecho de voto para la mujer se logró por solo 4 apoyos.

En 1931 había tres diputadas y tras el voto a la mujer, en 1936 llegaron a ser el 8% en la República.

Por cierto. El dirigente del partido socialista, Indalecio Prieto no estaba de acuerdo con otorgar el derecho de voto a la mujer. Incluso llegó a decir que el voto a la mujer iba a ser una “puñalada trapera” contra la República.

Tras haberse aprobado el derecho al voto a las mujeres, el primer lugar donde se votó fue en Euzkadi, en el referéndum del estatuto que tuvo lugar en noviembre de 1933, dos semanas antes de las primeras elecciones ordinarias de ámbito estatal.

Del blog de Iñaki Anasagasti: http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2006/12/estoy_contento_.html#more)

1 comentari:

Begonya Mezquita ha dit...

Bona entrada per als moments que vivim. Al final de la correguda, el que més em fot és que Llamazares haja dimitit!