divendres, 23 de juliol de 2010

GRACIAS

Hoy 23 de Julio hace exactamente seis años que aprobé la oposición. Hoy hace cuatro años que me destinaron con una Comisión de servicios a Villar del Arzobispo.
Digamos que entré con mal pie, mi llegada fue ruidosa. Mi salida ha sido todo lo contrario , silenciosa y discreta.
Cuando pienso en el día que llegué a este centro,  me siento una chiquilla ( profesional y personalmente).
El primer año me limité a observar, a callar , a aprender…hasta el punto que pasados los meses ,una compañera –Carmen Rey – me dijo : “Me gustas más así”. Empezaba a ser yo.
Pronto llegó mi primera responsabilidad en el centro: el viaje de fin de curso con 4 eso. Roma- Salou. Ni me lo pensé. Todavía recuerdo cómo le curaba a Javi un quemazo en la espalda ante las risas de su colega Valeriano, cómo bailaba con Regina y Judit en el pódium , cómo me recitaba Juan “ con cien cañones por banda” y cómo Fernando me hablaba de su hija.
Otra novedad de este centro fue “la rueda de coche . ¿Qué es esto? –pensé. ¡Lo que mareé a Nacho con que si me apunto con que si no¡¡¡¡. Al final accedí y sin duda me llevo grandes momentos de ésta: Las conversaciones de Carmen Rey a dos manos , el frenazo de Inma ( con chillido de Chelo incluido ) , las canciones que Chelo le dedicaba a Jesús y las que él cantaba en los adelantamientos agresivos de Diego : “Soy el novio de la muerte”…
Me gustó y decidí quedarme. El segundo año pude realizar actividades que siempre había querido hacer : organizar un teatro con los alumnos , hacer un taller de relajación…
Empecé a conocer mejor a algunos compañeros .Viajaba y hablaba mucho con una tal Begonya. Fumaba y hablaba mucho con un tal Juan Ramón. Y un chico muy alto y muy grande interrumpió mi clase con un mensajero para darme un papelito que decía: “Toca la puerta del despacho de Inglés y di soy Whitney Houston”. Era un tal José Manuel. Otro chico con aspecto de rockero nos abría las puertas de su chalet y dos chicas que parecían una nos invitaban a sus exposiciones …
Y entonces …salté al escenario. El primer festival de fin de curso. El broche final a un gran año.
Me seguía gustando y decidí quedarme un año más.
Pero esta vez se me planteaba un gran reto: INTEGRA. Cuando preguntaron en aquel claustro quién estaría dispuesto a asumirlo pensé: Aquí hay algo que hacer. No me equivoqué.
El tercer año fue el más duro de todos, pero también el que más aprendí .Mi situación personal era delicada y me aferré al trabajo y a muchos de mis compañeros que ya eran AMIGOS. Volví al escenario. Y volví a plantearme querer continuar.
En Septiembre del año pasado las cosas se pusieron difíciles y la Comisión se hizo la remolona más de la cuenta. Empecé a sospechar que era el último año. No me equivocaba.
En Junio de este año me retiraba de los escenarios por causas mayores, no podía estar en el festival de fin de curso . No me despedí, simplemente me marché.
Hoy puedo decir que se cierra una etapa, pero se abre otra. Siempre me planteo los cambios como algo positivo porque significan seguir caminando, seguir creciendo, seguir aprendiendo. Hoy echo la vista a atrás y solamente tengo buenos recuerdos y anécdotas divertidas : la risa contagiosa de Sophie , el acento de Alain , la afición futbolera de Laura , la voltereta lateral de Angels , las grandes frases de Jesús , los andares de Emilio , la sonrisa de Chelo , las miradas de Bonilla , los cafés de Maruja , el baile de Marcos , la salsa de Miguel , los vestidos de Eugenia , la organización de Mabel , el “totalmente “ de Lola , los pastelitos de Nuria , las dormidas de rueda con Diana , mis cigarros con Juan Ramón , mis locuras con José Manuel y mis conversaciones con Begonya ( te acuerdas el día que contándote mi vida te llevé hasta mi portal???). ..
Son demasiados recuerdos para escribirlos .No me gustan la despedidas. Así que esto NO es una despedida. Solamente es una forma de deciros GRACIAS ¡¡¡¡¡

divendres, 16 de juliol de 2010

Comenius


El IES La Serranía de Villar participará en el programa europeo Comenius de intercambio entre centros de enseñanza secundaria de ámbito multilateral los próximos cursos 2010-11 y 2011-12. Los miembros colaboradores del programa son: el Lycée Professionel Alexis Tocqueville de Francia, el Sint-Claracollege de Bélgica, la Johann-Joachim Becher Schule de Speyer en Alemania y el Vocational Centre for Service Business Specialist de Kaunas en Lituania.
El título del proyecto es "Fashion in Europe" y la lengua de trabajo será el inglés. El objetivo es organizar una pasarela de moda con los alumnos de las distintas escuelas: diseño y patronaje, maquillaje y peluquería, apartado en el que participan los alumnos del PCPI de Peluquería del IES La Serranía.

dilluns, 12 de juliol de 2010

GANÓ EL FÚTBOL


David venció a Goliat: Naranjito machacó a la Naranja Mecánica y se bebió su zumo.

Más allá de lo patriota que te sintieras, si te gustaba el fútbol hoy querías que ganara la selección española. Esta noche ha habido justicia poética (¡qué poquitas veces hay justicia en la vida!) y un equipo que creía en el fútbol: toque, circulación de balón, elegancia, inteligencia, creación, magia... ha derrotado a otro que enarbolaba la bandera del antifútbol especulativo: los holandeses se dedicaban a interrumpir con faltas, protestas al árbitro (¡Robben, deja de suplicar lo que no te pitan y replicar a lo que te pitan y dedícate a jugar!), suciedad arrabalera (¡Dios, qué patada de De Jong al estómago de Xabi Alonso, parecía de Valetudo!), y todo encaminado a perder el tiempo esperando la tanda de penalties como agua de mayo... Esas situaciones no se podían permitir, pero el señor colegiado (¿dónde le han dado la licencia arbitral, en la autoescuela de famosos de Cuenca?) las estaba consintiendo. Y todos nos temíamos la sempiterna historia de que "jugamos como nunca y perdimos como siempre". Pero no. Esta vez no ha sido así.

Yo me he sentido emocionada no sólo porque hemos ganado, sino también porque se han hecho bien las cosas (en un país donde estamos bastante acostumbrados a la chapuza, a la incompetencia, a la dejadez...) por una vez se ha creído en la tenacidad y en el trabajo. Ha habido momentos de desesperanza, el gran Paquito González (a quien echo de menos en el Carrusel) ya nos intentaba mentalizar para los penalties, pero Camacho (casta, furia y fe hasta la muerte) repetía: "¡No, el fútbol siempre gana, tenemos que tener premio!". Y ahora resuenan en mis oídos sus palabras gritando el gol ("¡¡¡¡Iniesta de mi vidaaaaaaaaa!!!!"). Se le salía el corazón por la boca...

Y hablando de corazón, recuerdo con el corazón encogido las lágrimas de Iniesta al mencionar a Dani Jarque, las palabras de Sergio Ramos y su camiseta para Antonio Puerta, o el llanto del inconmensurable Iker y su apasionado beso a Sara Carbonero. ¡Qué grandes profesionales ambos, qué saber estar pese a las habladurías machistas y malintencionadas (perdón por esta última redundancia)! ¡Y qué romanticismo y sensibilidad en un momento tan épico! Recuerdo que Valdano, en el libro "Sueños de fútbol", decía que "en el fondo de todo superprofesional habita un alma colegial que juega, sobre todo, para el aplauso, como cuando jugábamos para ganar la mirada tierna de la más linda de la clase". Iker ha tenido en esta competición detrás (literal y metafóricamente hablando) el aliento de Sara, la más linda de la clase, y yo creo que en efecto, como decía Valdano, más allá de las primas indecentes que vayan a cobrar estos Adonis por echar cuatro carreras y meter el esférico entre los tres palos unas cuantas veces, lo que les ha movido es el sentimiento: el amor de sus parejas, la ilusión de hacer felices a sus seres queridos, el recuerdo de los que ya no están, el deseo de vengar tantas afrentas recibidas y curar heridas pasadas (que se lo digan a la nariz de Luis Enrique, ¡Tassoti, no me olvido de ti!), etc.

En fin, no quiero hacer esto muy largo, se supone que es un blog de profesores, de docentes serios, dedicados a la cultura de alto nivel, no a esta anestesia masiva de almas que es el fútbol, así que me voy a ir despidiendo. En cualquier caso, os diré que después de mis últimas alegrías (el ascenso granota, Los Secretos en Alboraia...) sólo me falta que resucite Federico García Lorca, y entonces la felicidad será casi absoluta.